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Bamberg - 05.04.08

Manifestación en Bamberg, Alemania 05.04.08
Protesta contra «el día nacional de la caza»

Fue la manifestación contra la caza nº 77 organizada por el grupo alemán «Abschafung der Jagd - Iniciativa contra la caza» www.abschaffung-der-jagd.de
Una manifestación internacional bajo el lema:

«Por una naturaleza sin caza»
«Los cazadores están en guerra contra la naturaleza y los animales»


Acudieron a Bamberg (Alemania) defensores y protectores de los animales y de la naturaleza de toda Alemania y también de otros países europeos. Nosotros también estuvimos allí.

Con el lema: «Los cazadores al servicio desinteresado de la naturaleza y de la sociedad» cazadores de todo el país celebraron en Bamberg el día de la caza. Pero, ¿cómo se puede estar al servicio de los animales matando a disparos a criaturas sin culpa? Por eso, esta protesta contra el sangriento hobby de quienes matan por placer, que finalizó a la tarde con el evento de más de 300 amigos de los animales, velando por los animales caídos en la caza, ante la catedral «Kaiserdom» en la que se celebraba la misa de san Huberto «patrón de los cazadores».

«Huberto, ¿por qué me persigues para cazarme?» Desde este momento Huberto dejó de cazar para siempre.

Según cuenta la leyenda Huberto era un apasionado cazador. Un día estando de caza a punto de disparar a un ciervo, éste le salió al encuentro. Y fue cuando Huberto entre la cornamenta del ciervo vió una cruz irradiante y escuchó como Cristo le decía: «Huberto, ¿por qué me persigues para cazarme?». Entonces bajó de su caballo y se inclinó ante el ciervo. Desde este momento Huberto dejó de cazar para siempre.
Por eso, todos los cazadores deberían seguir su ejemplo y dejar de cazar.


A continuación reproducimos aspectos de las palabras dichas por el catedrádico Sr. Karnowsky de la Fundación por los derechos de los animales en Dormunt, y portavoz de PAKT de Düsseldorf. 

A. Sobre la Iglesia y la misa que hoy se celebra en la catedral.
Me llena de indignación la llamada misa de san Huberto que hoy se va a celebrar en la catedral de Bamberg. Tengo que pensar una y otra vez en el § 167 –1 nº 2 del código penal (alemán):
Según el cual nadie puede «cometer una infracción insultante» en una Iglesia. Este parágrafo quiere evitar que se cometa el delito de blasfemia en las iglesias. Como ejemplos se dan: leer textos pornográficos en una iglesia, no quitarse el sombrero, etc.
Seguramente que los juristas de Bamberg no son de mi opinión, pero para mí la misa de san Huberto, celebrada en honor de la caza, me parece algo antiquísimo pagano, y al verdadero Dios cristiano seguramente que le parece una blasfemia.
El mensaje principal de Jesús de Nazaret fue: ¡evitar el matar y el hacer sufrir!

B. El ciudadano de honor de Bamberg.
El escritor Karlheinz Deschner nació y estudió en Bamberg (1924). Deschner ha escrito una amplia obra maestra de diez tomos que lleva por título «La historia criminal del cristianismo», una obra genial de investigación histórica, aunque se debería de titular más bien «La historia criminal del cristianismo oficial»
Deschner expone el mecanismo sin moral con el que la Iglesia ejerce el poder, y la drástica contradición entre la elevada teoría y la corrupta puesta en práctica.
Por motivos de tiempo sólo leeré algunas citas sobre el tema de la caza.

Cita nº 1
En una novela autobiográfica de Deschner editada por primera vez en 1956 «La noche entorno a mi casa»:
... desde que enfermé, aprendí a valorar la vida. Ya no volví a cazar, no quería matar más animales, vi que el mundo estaba lleno de muerte, y yo no quería incrementar esa muerte.
Yo mismo quería vivir, y pensé que cualquier animal querría vivir lo mismo que quiero yo, y creo que tienen derecho a pensar así, y creo que nadie me va a contradecir, y creo que no tenemos el derecho de matar animales...

Cita nº 2
Ahora leo del libro «Por un bocado de carne» también de Deschner:
En medio de una larga conversación reflejada en el libro -la escena tiene lugar en un restaurante- y en presencia de Deschner un conocido suyo pide «ciervo» para comer, y se justifica diciendo «se puede comer. Sí, mucha ética, pero los ciervos son un peligro para los bosques...».
Deschner rebatió esta teoría con claros argumentos, ya que como hijo de guardabosques, también había estudiado este oficio. Pero, su comensal incorregible pidió entonces «corzo»...  


Monseñor Kühne, nuncio del Vaticano
Publicado por la Agencia Católica de Noticias (KNA)
06.04.2008 - Un representante del Vaticano defiende a los cazadores ante la crítica de los animalistas. El monseñor Kühn dijo que es legítimo disfrutar con la caza.
 
Extracto del sermón del nuncio venido desde el Vaticano
para la misa de san Huberto que tuvo lugar el 5 de abril en la catedral de Bamberg (Kaiserdom):


«Honramos al patrón de los cazadores, a san Huberto. Muchos de ustedes con seguridad que conocen la leyenda de Huberto: Siendo conde y encontrándose en una cacería, se separó de sus compañeros. Entonces se encontró con un corzo, entre cuya cornamente había una cruz irradiante. Según se cuenta, esta historia fue el comienzo de su conversión. Años más tarde, tras la muerte de su esposa, se hizo sacerdote...

Cuando recibí la invitación para celebrar la misa de san Huberto y participar del día de la caza, pensé en la historia de cuando Jesús llamó a sus primeros discípulos, tal y como lo han transmitido los evangelios, Jesús les dijo: Venid y seguidme,y haré de vosotros pescadores de hombres.
Como que la pesca es también una forma de cazar, podemos decir que los cazadores y los sacerdotes tienen algunas cosas en común. Ambos estamos a acecho. Los sacerdotes como pescadores de hombres en el sentido bíblico y los cazadores en los bosques y campos...

Queridos cristianos, ¿no es toda la vida como una caza? ¿No estamos siempre como a la caza? A la caza de felicidad, de amor, de cariño, de contento, de felicidad, de salud, de bienestar, de riqueza, de paz, libertad y justicia... »
 



¿Cuándo van a seguir los cazadores y los sacerdotes el ejemplo de Huberto?
¡No más misas de san Huberto!
¿Cuándo van a seguir los cazadores a Huberto?


Según cuenta la leyenda, después de la experiencia con el ciervo, Huberto dejó de cazar para siempre y se convirtió en un cristiano serio. Pues el verdadero cristianismo y la caza no son compatibles. Como se dice en Mareo 24, 40: «Lo que hayáis hecho al más pequeño de los míos, me lo habéis hecho a mí».

Los primeros cristianos no concebían la caza. Ésta fue incluída en el orden eclesiástico por Hipólito. A los cazadores se les negaba el bautismo y no podían ser parte de las comunidades cristianas.
Y sin embargo, ahora todos los años la Iglesia celebra las misas de san Huberto. En lugar de hacer de Huberto el patrón de los animales, ha hecho de él el patrón de los cazadores.

La Iglesia y la caza tienen desde siempre una profana alianza. Aún hoy en día los sacerdotes y pastores católicos y protestantes siguen bendiciendo a los cazadores, a sus armas y a los animales muertos. ¿Cuándo van a seguir los cazadores y sacerdores el ejemplo de Huberto?

El sentido de la leyenda de Huberto es que el ser humano tiene que vivir en unidad y paz con la naturaleza y los animales.

Todos los cazadores deberían de tomar a san Huberto como ejemplo a seguir y dejar de cazar.



¡Los cazadores están en guerra con la Creación!

¿Cómo se puede considerar el matar a tiros a los animales, «estar al servicio» de la Creación?
No necesitamos a nadie que mate animales. Estudios científicos demuestran que la naturaleza se regula a sí misma. Ya hay zonas en Europa en las que los animales y la naturaleza han recobrado el equilibrio.

Una gran culpa de que los animales tengan que sufrir tanto en la sociedad actual la tiene la Iglesia, con su postura insensible ante los animales, que dice que los animales no tienen alma ni sienten. Desde hace siglos que la Iglesia está contra los animales, a pesar de que Jesús amaba a los animales y los primeros cristianos eran vegetarianos.
El catedrático honóris causa Sr. Erich Grässer de la Universidad de Bonn escribió: «Cuando se escriba la historia de nuestra Iglesia, el tema “La Iglesia y la protección de los animales“ durante el siglo XX, será un capítulo oscuro, al igual que el tema “La Iglesia y la quema de brujas“ durante la Edad Media».

Esto se encuentra en la Biblia de los que matan por placer:

Dios dijo a través de Isaías:
«Quien mata a un buey es como quien golpea a un hombre». (Isaías 66, 3-4)

Dios dijo a través de Isaías:
«...No me complazco en la sangre de novillos, corderos y machos cabríos...
Y aunque multipliquéis vuestras plegarias, no os escucho, pues vuestras manos están llenas de sange...» (Isaías 1, 11-13, 15-17)

Dios dijo a través de Oseas:
«Pues deseo amor y no sacrificios y el conocimiento de Dios y no holocaustos». (Oseas 6,6)

Dios dijo a través de Oseas:
«Escribí para él las palabras de mi ley, pero las tienen por palabras de extranjeros. ¡Aman los sacrificios! ¡Aman la carne! El Señor no se agrada de ello». (Oseas 8,11-13)


Fotos de la manifestación

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